Las complicaciones de cumplir con los ritos religiosos en los sitios más insospechados

En la anterior entrada hablando de lo tarde que se pone el Sol en algunos sitios de Europa comentábamos el fenómeno del Sol de Medianoche, que consiste en que en las latitudes por encima del Círculo Polar Ártico (y análogamente para el Antártico) hay ciertos días en los que el Sol no llega a ponerse, permaneciendo visible sobre el horizonte. Por ejemplo, en las zonas septentrionales de Finlandia el Sol no se oculta durante 73 días en verano.

Imaginando cómo sería vivir en un sitio como ese pensé que realmente tendría que ser complicado ser musulmán y tratar de cumplir con los preceptos del Ramadan, que recordemos obliga a practicar el ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol. Y es que algunos preceptos de las religiones, sacados del contexto en el que fueron formulados, quedan poco menos que ridículos. De todas formas los responsables de la religión no se amilanan ante esos pequeños detalles y enseguida publican una guía de comportamiento para situaciones límite, veamos un par de ellas.

La difícil vida más allá del Círculo Polar Ártico

Puede parecer difícil imaginar a un musulmán más alla del círculo polar ártico, pero aunque parezca increíble haberlos haylos. Por poner un ejemplo en la ciudad de Norilsk en Rusia se encuentra la mezquita más al norte del planeta (concretamente a 69º de latitud norte) una imagen de la misma la podéis ver a continuación:

En realidad la mezquita más al norte del planeta debería estar en la ciudad de de Tromsø en Noruega, sin embargo, las autoridades noruegas negaron la financiación para su construcción ya que esta venía de Arabia Saudí y, según sus propias palabras: “sería poco natural y paradójico que aceptásemos que financie un país que no acepta la libertad religiosa“. De todas formas existen dos mezquitas en Tromsø aunque no como un edificio propio. En esta entrada se puede ver una foto de las mismas e incluso una de ellas, Alnor Senter, tiene incluso página web propia. Otro caso de mezquita en el Ártico es la construida en el canadiense pueblo de Inuvik, sólo un grado de latitud más abajo que Norilsk.

Pero volviendo al tema del Ramadán ¿cómo puedes ser un buen musulmán y no morirte de inanición en el intento? Afortunadamente “doctores tiene la iglesia” y el Islam no iba a ser menos, así que existe un dictamen religioso o fatwa que trata estos temas. Básicamente lo que dice es que “sigas los horarios de tu país original o que los horarios del país más cercano en el que exista una diferencia clara entre el día y la noche“. Pero, como dicen en esta wiki sobre asuntos islámicos esto no deja de ser un parche ya que tu país natal puede pertenecer también al polo y porque el país más cercano con una diferencia clara entre el día y la noche puede tener 23 horas de día y sólo una de noche.

Tampoco los judíos pueden realizar sus ritos con normalidad en las regiones polares. La falta de distinción entre el día y la noche puede afectar a los ritos judíos, por ejemplo la oración Shemá Israel, que debe realizarse al alba y después de anochecer.

Las complicaciones de vivir en el espacio

Si en algunos puntos de La Tierra seguir los ritos ancestrales religiosos puede ser una tarea complicada, si salimos de ésta entonces la cosa se complica. No hace mucho se dio a conocer la noticia de la preocupación que tenía un astronauta de origen malayo para llevar a cabo sus ritos en la Estación Espacial Internacional.

Al final el Consejo Nacional Islámico de Malasia redactó una “Guía para el Desarrollo de Ritos Islámicos en la Estación Espacial Internacional” en donde detallaba temas como la manera debida de orar en un ambiente de ingravidez, cómo orientarse hacia La Meca desde la Estación Espacial Internacional, cómo determinar los tiempos de oración y temas sobre el ayuno.

Al final la raíz del problema está en tratar de aplicar unas normas en un contexto radicalmente distinto a aquel en el que fueron pensadas originalmente.

Los musulmanes no pueden tener democracia porque no son protestantes ni masones

A que suena curiosa la frase que utilizo de título de esta entrada. No es mía, por supuesto, es de Juan Adriansens, tertuliano habitual del programa de Julia Otero en Ondacero.

Este tertuliano se caracteriza por su erudición, nadie se la niega, que lamentablemente exhibe con voz meliflua de forma rallana en la petulancia y la soberbia. Pero sobretodo se caracteriza por la vehemencia con la que defiende sus discursos, muchas veces alzando la voz a gritos de forma que consigue callar al resto de tertulianos que no están de acuerdo con sus, muchas veces, extravagantes ideas.

La frase a la que hago referencia está extraída del programa del 17 de marzo de 2011 en el que se debatía la problemática situación de Libia, la búsqueda de la libertad del pueblo libio tantos años sometido al régimen despótico del inefable Coronel Gadafi y la posibilidad de una intervención internacional para detener las matanzas.

Esto sería una transcripción de lo que dijo (cortando pausas, frases sin acabar e interrupciones):

El pueblo árabe no puede conocer lo que es la democracia… incluso los pueblos católicos no saben lo que es la democracia porque la democracia creada por América en 1775 (olvidémonos de la democracia ateniense que no tiene nada que ver) la democracia moderna creada por Estados Unidos es una mezcla al 50% de ideología protestante y de ideología masónica y da la casualidad que los pueblos árabes no tienen ni puta idea de lo que es la ideología protestante ni la ideología masónica… Frente a una Europa progresivamente descreída y totalmente secularizada ellos son una sociedad todavía teocrática y esa religión no es solamente una religión, es una forma de estructurar la sociedad.

Para el que prefiera oír el original aquí os dejo una copia de su intervención.


Es realmente flipante, puedo llegar a entender que no todas las culturas puedan aceptar de buenas a primeras lo que es la democracia, sobre todo si se la imponemos a cañonazos como ha pasado recientemente en Irak. Pero cuando un pueblo se rebela contra un dictador que venga este señor y les diga que la comunidad internacional no debería intervenir porque los libios no sabrían apreciar la democracia porque no protestantes ni masones es de risa. Yo no soy protestante, y ni siquiera sé muy bien lo que es un masón, pero creo que si sé apreciar la libertad cuando me la ponen delante, y alguien que lleva años viviendo en un régimen dictatorial creo que lo sabe apreciar todavía más.

De todas formas no es la primera vez que se le calienta la boca al señor Adriansens ni, me temo, será la última. Aquí tenéis por ejemplo su opinión sobre las mujeres o su opinión sobre las matemáticas.

Para que no todo sean opiniones negativas su definición de Gadafi como drag queen islámica reconozco que ha tenido gracia.